

Su objetivo es reconvertir la ribera en un corredor verde de referencia, integrando movilidad sostenible, espacios públicos de calidad y medidas de renaturalización urbana.
La intervención no solo persigue la mejora medioambiental, conexión entre barrios estratégicos, configurando un eje de transformación que influye directamente en el desarrollo urbanístico circundante.
Entre las promociones beneficiadas por esta actuación destaca el Edificio Norte, que se sitúa en un entorno inmediato al corredor y se proyecta como un referente residencial vinculado a un modelo urbano más habitable, verde y conectado.

Marco institucional y fuentes oficiales
El liderazgo del proyecto corresponde al Ayuntamiento de Castellón, a través de la Junta de Gobierno Local y la Oficina de Planificación y Proyección Económica, que asume la coordinación técnica y la gestión de la financiación en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
El diseño se alinea con el Plan General Estructural y el Plan de Ordenación Pormenorizada, garantizando compatibilidad urbanística y coherencia con la normativa ambiental.

La ejecución se adjudicó a la UTE integrada por Becsa y Vivers Centre Verd, encargada de la urbanización y control de calidad, mientras que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) complementa la actuación con intervenciones preventivas en el cauce para minimizar riesgos de inundación.
El proceso se sustenta en informes técnicos, estudios de impacto y memorias justificativas, y se ha sometido a fiscalización pública a través de plataformas de contratación, asegurando transparencia y trazabilidad en cada fase.
Objetivos del proyecto de transformación
La intervención se fundamenta en tres ejes estratégicos.
Desde el punto de vista urbanístico, se persigue la creación de un corredor verde que conecte barrios de Castellón de la Plana históricamente desconectados mediante itinerarios peatonales y ciclistas seguros, con la incorporación de una pasarela emblemática que salva el cauce.
Socialmente, el proyecto fomenta la cohesión territorial y el acceso equitativo a espacios libres, dotando de áreas de recreo, deporte y estancia. Además, se reserva suelo para futuros equipamientos educativos en el barrio Crèmor, lo que refuerza el carácter integrador de la actuación.

En el plano medioambiental, la intervención aplica criterios de renaturalización, introduciendo arbolado autóctono, sistemas de riego inteligente e iluminación eficiente para reducir la huella energética y optimizar la gestión hídrica.
Proceso y características técnicas de las obras
La primera fase se ejecutó en quince meses y concluyó con la apertura al público del tramo inicial el 10 de julio de 2025. Comprende 1,4 kilómetros entre el cementerio de San José y el puente Europa, con una inversión de 3.815.676,96 euros, financiada en un 60 % por fondos europeos.
Entre las principales actuaciones destacan la creación de 24.000 metros cuadrados de zonas verdes, la implantación de itinerarios ciclopeatonales, la construcción de una pasarela metálica de 42 metros con entarimado de madera, la instalación de más de cien luminarias LED y mobiliario urbano, y la dotación de un sistema automatizado de riego para garantizar la sostenibilidad de las áreas verdes.
Asimismo, se ha incorporado una estación de bombeo para la gestión eficiente de aguas pluviales y se han acondicionado espacios singulares como el entorno de la ermita de Sant Joanet del Riu.
El diseño combina criterios de accesibilidad universal, durabilidad y mantenimiento con integración paisajística, reforzando la seguridad hidráulica y la funcionalidad del conjunto.
De forma complementaria, la CHJ ha ejecutado operaciones de limpieza del cauce en 2024 y 2025, con una inversión acumulada superior a 280.000 euros, para incrementar la capacidad de evacuación y prevenir episodios de inundación en situaciones de lluvias torrenciales.
Impacto ambiental y renaturalización
El proyecto abarca una superficie superior a 29.000 metros cuadrados, incluyendo márgenes y zonas de ribera, y ha permitido la plantación de 200 árboles y 2.200 arbustos autóctonos.
Estas medidas incrementan la cobertura vegetal y potencian la biodiversidad local, al tiempo que contribuyen a mitigar el efecto isla de calor y mejorar la calidad ambiental urbana.

El sistema de riego automatizado, combinado con luminarias LED, reduce el consumo energético y optimiza el uso de recursos hídricos.
La recuperación paisajística, sumada a la creación de miradores y áreas de estancia, consolida la ribera como un espacio público de alta calidad, diseñado para el uso ciudadano y compatible con la protección ambiental.
Impacto social y urbano
La intervención en la ribera del Riu Sec genera beneficios significativos en términos de conectividad, accesibilidad y cohesión social. La nueva pasarela ciclopeatonal entre Crèmor y Raval Universitari resuelve una discontinuidad histórica y facilita la movilidad activa, promoviendo desplazamientos sostenibles.
Las áreas de recreo y los itinerarios peatonales amplían la oferta de espacios públicos de calidad, mejorando el bienestar de los residentes y visitantes.
En este contexto, la localización del Edificio Norte, próximo al ámbito de actuación, adquiere un valor estratégico.
La conexión directa con el corredor verde sitúa a esta promoción en una posición privilegiada para quienes buscan entornos urbanos con calidad ambiental, accesibilidad y proximidad a equipamientos.
La sinergia entre infraestructura verde y desarrollo residencial refuerza el atractivo del Edificio Norte, que se beneficiará de la integración paisajística, la mejora de la movilidad y la creación de espacios colectivos que favorecen la vida en comunidad.
Futuro y ampliaciones previstas
La intervención forma parte de una estrategia a largo plazo que contempla la ampliación del corredor hasta más de cuatro kilómetros, con una inversión global estimada en 20 millones de euros.
Las fases futuras priorizan la conexión con infraestructuras estratégicas como la estación intermodal y la incorporación de nuevos tramos de carril bici, parques urbanos y equipamientos sociales.
La Agenda Urbana Castelló 2030 reconoce esta ribera como un eje vertebrador para la movilidad activa y la renaturalización, configurando un modelo de ciudad más resiliente y orientada a las personas.
Para el Edificio Norte, estas actuaciones consolidarán su entorno como uno de los sectores con mayor proyección en términos de habitabilidad y sostenibilidad urbana.
Conclusiones y valoración profesional
La transformación de la ribera del Riu Sec representa un cambio paradigmático en la planificación urbana de Castellón, combinando regeneración ambiental, conectividad y calidad de vida.
La primera fase demuestra que la integración de infraestructuras verdes en el tejido urbano aporta beneficios tangibles en movilidad, paisaje y cohesión social, con una gobernanza basada en la colaboración interinstitucional y la captación eficiente de fondos europeos.
Para promociones residenciales como el Edificio Norte, este proyecto supone un valor añadido incuestionable, al consolidar un entorno urbano funcional, saludable y sostenible.
El reto futuro reside en garantizar la continuidad de las fases previstas, mantener la coherencia ecológica y consolidar indicadores que evalúen su desempeño en términos sociales, ambientales y económicos.
De lograrse, la ribera del Riu Sec se convertirá en un referente de infraestructura verde en contextos mediterráneos, con el Edificio Norte como uno de los ejemplos más claros de integración exitosa entre planificación urbana y desarrollo residencial contemporáneo.
Fuentes:
– https://www.elperiodicomediterraneo.com/opinion/2024/12/17/encauzamiento-riu-sec-112673586.html











